El guardián de la oscuridad: crónica de la búsqueda del Planeta 9
I. El tirón del vacío El desierto de Atacama estaba en silencio. Desde el Observatorio de Subaru, el cielo parecía más antiguo que el tiempo. Konstantin Batygin, astrofísico del Caltech, revisaba una y otra vez los gráficos que sugerían una verdad inquietante: algo empujaba las órbitas de una familia de cuerpos helados más allá de Neptuno. No era una casualidad. Era una firma gravitacional. Algo colosal. Algo escondido. “Es como si alguien estuviera moviendo las piezas de ajedrez en la periferia del tablero”, diría después Batygin. “Solo que ese ‘alguien’... no se deja ver.” Ese alguien podría ser el Planeta 9: un mundo oculto, frío, diez veces más masivo que la Tierra y orbitando en la penumbra, entre 400 y 800 veces más lejos del Sol que nosotros. II. Una historia de exclusiones La historia comenzó con una traición científica. En 2006, Plutón fue degradado a “planeta enano”. Los astrónomos reconocían que el Sistema Solar exterio...